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Setmana del Llibre en català: más expositores, menos autores
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Setmana del Llibre en català: más expositores, menos autores
ACEC  30/7/2020




La promoción del libro en catalán tiene quizá su único y, sin duda, mejor estandarte en la Setmana del Llibre en Català, así en popularidad como en ventas (543.973 euros el año pasado, 8,5% más que en 2018). De eso es tan consciente el sector que quizá explique que ni uno de los participantes preinscritos en febrero antes del estallido del coronavirus se haya borrado para su 38ª edición, a celebrar del 9 al 13 de septiembre. Y hasta se ha dado la paradoja de que el número de expositores (224 frente a 219) y de módulos (66 ante 62) será incluso ligeramente superior al año pasado, a pesar de dejar excepcionalmente su consolidada ubicación en la avenida de la Catedral por la del incierto Moll de la Fusta de Barcelona.


Pero la pandemia tenía que dejar huella: amén del emplazamiento y de contraer a la mitad su duración, la convocatoria reducirá en un 20% los autores (205) y las novedades editoriales (220), a pesar de que la Setmana, tras una reticencia histórica del propio sector, ya es considerada el pistoletazo de la rentrée del libro en catalán.


La posibilidad de un verdadero control de acceso (imposible en los aledaños de la Catedral), la ausencia de edificios y la cercanía al mar (que permiten más corriente de aire) y un mayor espacio (un 20%) convirtieron el Moll de la Fusta en el escenario escogido, de acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona. La mayor amplitud permite una distancia entre casetas imposible en la densa zona de la Catedral, así como unos corredores más amplios para la circulación de público por un área que será perimetrada.


Todo ello permitirá que hay solo cuatro controles de acceso y aforo, limitado a 800 personas a la hora, un circuito de entrada y salida y hasta dos salas de aislamiento y dos cabinas higienizadas, amén de geles y guantes. Sin embargo, no se podrá acceder a las casetas ni rebuscar entre libros, unos de los atractivos fundacionales de la Setmana, con una generosa selección de fondo editorial escaso en librerías.


Las medidas sanitarias se llevan el 20% de la partida del montaje, en un año en el que el presupuesto general ha disminuido acorde con los días de la Setmana (si bien se ha respetado que pivote alrededor de la diada del 11 de septiembre). Así, el montante final ascenderá a 350.000 euros, un 30% menos que en 2019. Ello también ha sido posible porque han descendido las actividades, hasta quedar a 85, fruto de que este año la Setmana sólo albergará uno de sus tres escenarios clásicos.


Como la mayor parte de ferias del sector, la Setmana tendrá una notable agenda de actividades online, “pero el peso será presencial”, afirma Joan Carles Girbés, presidente de la Setmana. En ese plano virtual quedará la visita de editores extranjeros que realiza el Institut Ramon Llull: los 19 elegidos ya había estado físicamente otros años, lo que hará menos dolorosa su imposibilidad de viajar.


‘Wifi’ y facturación

Otra de las novedades (y reivindicación histórica de los expositores) será el servicio de wifi, que patrocinará Parlem. Se da la circunstancia de que la telefónica ya colaboró en la campaña Llibreries Obertes para ayudar al sector cuando el Sant Jordi de abril, en pleno confinamiento, iniciativa impulsada en un primer momento por el grupo Som, cuyo director editorial es Girbés.


”No hemos hecho una previsión; el objetivo no es sólo vender esos días”, responde Girbés sobre el impacto económico de los cambios en la Setmana. Pero, incluso en el supuesto de que el Moll de la Fusta tuviera éxito, “tenemos la voluntad de volver a la Catedral, nuestro lugar idóneo y donde dimos el salto de calidad”, apuntó en la presentación ayer de la Setmana, consciente de esa céntrica ubicación. Lo dijo tras un comentario del concejal de Cultura del Consistorio, Joan Subirats, de que “tras esta edición, igual estar al lado del mar os gusta”, aunque añadió raudo que “trabajaremos para que podáis volver allí”. Eso sería para 2021 porque ahora, como apuntó la consejera de Cultura de la Generalitat, Mariàngela Vilallonga, son tiempos en que “continuar ya es revolucionario”.



Teresa Duràn. 24 Premi Trajectòria

No hay nada en el ámbito del fomento de la lectura y del libro infantil y juvenil catalán que no haya hecho la autora, traductora, ilustradora y estudiosa Teresa Durán (Barcelona, 1949), labor que la Setmana del Llibre le reconocerá con el 24º Premi Trajectòria. “La mía es una trayectoria de 'tastaolletes'” (catacaldos), definió con su particular sentido del humor tras saber del galardón, que dijo que era fruto de “la trayectoria de gente del mundo del libro que ha estado siempre a mi lado”.


El País







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