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Cómo decides qué espacios llenar y cómo? Paco Gómez y Laura C. Vela se encontraron en el Festival Panorámic para hablar de la creación y edición de proyectos de fotoescritura.
El viernes 29 se encontraron en el CCCB, Paco Gómez y Laura C. Vela, escritor y fotógrafas, para hablar de fotoescritura en el Festival Panoràmic, en un seminario comisariado por Jorge Carrión.
Es una buena pregunta para hacerse, si la literatura siempre es suficiente. Si las palabras lo llenan todo. ¿Y una imagen? ¿Puede abarcar todos los espacios una imagen? Cuando la respuesta es no, cuando todavía quedan huecos que dibujar, cuando el mensaje no llega. Si es posible darle más sentido, más forma. Y entonces es cuando llega la simbiosis.
Paco Gómez (Madrid, 1971), ya era fotógrafo antes de sentir la necesidad de ser escritor. En 2003 se encuentra unas extrañas y originales fotografías —personas con los brazos en cruz, alguien mostrando sus calzoncillos llenos de agujeros…—, en la basura de una calle de Madrid. Empieza a investigar quiénes se escondían detrás de estas imágenes y ahí es cuando descubre a los Modlin, una familia obsesionada con alcanzar la fama.
Gómez replica las fotos encontrando así similitudes con su vida, comienza a averiguar quiénes son los personajes detrás de las fotografías, se traslada a otros países y ciudades para recrearlas. Se va tejiendo una estructura en la que confluye la crónica, la autobiografía, un diario, la investigación… que acaba en una estructura de 9 capítulos y un libro titulado Los Modlin, autoeditado y publicado en su propia editorial, Fracaso Books, a través de una campaña de crowfunding.
A este libro le siguieron otras muchas investigaciones y obsesiones que también acabaron en libros. Como cuando se encontró en el rastro de Madrid unos negativos de cristal de principios del siglo XX, que lo llevaron a recorrer Francia en busca del autor de las fotografías. Un viaje con el que terminó reconstruyendo su propia vida, volviendo al lugar en el que hizo su primera fotografía, al pueblo en que el que su madre cuidó por primera vez a un niño, que no era él...
Consigue así que todos los proyectos tengan un sentido en sí mismos, que generen acciones que repercutan en la vida de los demás y en la suya propia, uniendo dos tramas (la que él se encarga de elaborar y la que le ofrecen las fotografías) que funcionen conjuntamente, creando un libro que no solo le interese a gente que busca fotografías, también a "gente que lee".
Conocí a Laura C. Vela (Madrid, 1993) por su libro Seismil (Niños Gratis*, 2020), luego llegué a sus fotografías, luego a Comisura —editorial de la que es cofundadora junto a Carlota Visier—, y con todo esto al mundo de los fotolibros. Laura también fue primero fotógrafa. Y curiosa de la filosofía china que no enseñaban en la facultad. Así conoció a Xirou Xiao, que le ofreció a explicársela a cambio de que ella le enseñase todo sobre la cultura pop española. Así surge una amistad en la que comparten un anhelo por encontrar un sitio al que pertenecer.
Xirou le cuenta el vacío que encuentra en la migración, en la adaptación continua, en la distancia que le genera el lenguaje, todo esto mientras intenta construir una identidad que reconozca como propia y una forma de estar en el mundo. Estas conversaciones llevaron a la escritora a lugares a los que no podía acceder solo con las imágenes y empezó a utilizar palabras. Así nace, de una conversación que duró años, de intercambios de inquietudes, cultura y miedos, Como la casa mia (Dalpine, 2019)
¿Qué espacios hay que llenar? Claro que, ¿cómo decides cuándo hay que rellenar huecos y cuándo hay que dejarlos vacíos? ¿Cuánto le permitimos al lector que interprete? Con Seismil, C. Vela entendió que hay imágenes que rompen el ritmo, que no generan esa pausa o ese diálogo que muchas otras veces aporta algo más al relato. Además, lo visual puede construirse de muchas formas, no solo con imágenes: la disposición en la que coloques las palabras, que forme movimiento, un baile, fragmentos, mails, whatsapps...
Después de transcurrir el mundo de la simbiosis y el diálogo entre palabra e imagen, nace Eso es un cuerpo, una revista escrita en conjunto por diversas escritoras y pensadoras, en la que se combina ensayo, relato, poesía... a veces es un texto el que genera las imágenes, otras es una imagen la que genera un texto.
El catálogo de Comisura, increíblemente cuidado, incluye obras imprescindibles en las que es muy fácil entrar y quedarse, como Fantasma de, de Diana Khoi Nguyen, en el que la autora rellena con textos los huecos que su hermano dejó al recortarse de las fotos familiares unos años antes de suicidarse, explorando el silencio y la herida de la familia.
O Querida Theresa, libro que surge a partir del archivo fotográfico de Theresa Parker Babb, que parecía no concordar con su biografía, y que reúne a cinco escritoras (Pilar Bellever, Marta Jiménez Serrano, Valeria Mata, Sara Torres y Rosario Villajos) para que dialoguen con las fotografías. Y así surgen textos de amores imposibles, secretos familiares... que rellenan los espacios.
Es bonito, pensar la literatura y la fotografía espacios que pueden coincidir y necesitarse, como lugares de experimentación y extensión de una misma, que puedan generar un diálogo con el que encontrarse y con el que poder interactuar. Luna Romero-cronicaglobal
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