Europa debe mirar hacia sistemas inclusivos de IA que combinen innovación y respeto a los derechos de autor, alerta CEDRO
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Europa debe mirar hacia sistemas inclusivos de IA que combinen innovación y respeto a los derechos de autor, alerta CEDRO
2/10/2026
E
uropa empieza a tener como referencia algunas experiencias que demuestran que el desarrollo de la IA puede realizarse a través de modelos inclusivos basados en la autorización y remuneración de los titulares de derechos. Iniciativas como la impulsada en Noruega, basada en acuerdos de licencia para el uso de contenidos protegidos de libros y prensa, muestran que es posible fomentar la innovación tecnológica respetando los derechos de los autores y los editores.
Precisamente sobre la alternativa noruega y otras a nivel de la Unión Europea giró el debate celebrado el pasado 29 de septiembre en Liber, la feria internacional del libro que se celebra en Barcelona del 29 de septiembre al 1 de octubre, en la mesa redonda «Europa ante el reto de la IA: modelos de gestión de derechos de autor», organizada por CEDRO.
El encuentro contó con la participación de Carmen González, consejera de Cultura de la Representación Permanente de España ante la Unión Europea; Hege Døssland, directora de Licencias de Kopinor; y Jorge Corrales, director general de CEDRO, en una sesión moderada por Daniel Fernández, presidente del Gremi d’Editors de Catalunya y vicepresidente primero de CEDRO. Solución política europea Jorge Corrales, director general de CEDRO, afirmó que «la Unión Europea debe diseñar una solución política que permita tratar los derechos de autor como un el activo estratégico que son. Las soluciones basadas en excepciones amplias o fórmulas aparentemente sencillas como el Open Access solamente favorecen a los grandes actores tecnológicos y generan modelos extractivos».
Corrales, además, recordó que los principales avances en la democratización del conocimiento han estado históricamente ligados al reconocimiento y fortalecimiento de derechos; razón por la cual ha defendido que «la inteligencia artificial no debería desarrollarse sobre una lógica diferente».
En la misma línea, Carmen González destacó que la calidad de los datos que alimentan los sistemas de IA está estrechamente ligada a la protección de la propiedad intelectual y a la sostenibilidad de los sectores culturales. «La innovación y la competitividad europeas requieren datos de alta calidad, lo que pone de relieve la importancia de respetar los derechos de propiedad intelectual y una remuneración justa de los sectores creativos y culturales como fuente de datos de alta calidad para el entrenamiento de la IA», afirmó.
La consejera de Cultura también subrayó que la dimensión económica y social de las industrias culturales y creativas, que representan cerca del 6,9 % del PIB europeo y emplean a alrededor de ocho millones de personas. En este contexto, reclamó una revisión del marco jurídico europeo que garantice de forma efectiva la protección de la propiedad intelectual en la era de la inteligencia artificial.
«El derecho a la propiedad, incluida la propiedad intelectual, es un derecho fundamental. Es fundamental y urgente evaluar el marco jurídico europeo para garantizar de forma efectiva este derecho y las condiciones de sostenibilidad de estos sectores en la era de la IA», añadió Noruega, un modelo a seguir Hege Døssland, directora de Licencias de Kopinor, destacó la experiencia noruega como ejemplo de colaboración entre innovación y respeto a la propiedad intelectual: «Noruega está desarrollando modelos lingüísticos abiertos entrenados con contenidos de alta calidad protegidos por derechos de autor, utilizados en virtud de acuerdos de licencia con los titulares de derechos. Los acuerdos entre la Biblioteca Nacional de Noruega y Kopinor demuestran que es posible desarrollar infraestructuras nacionales de inteligencia artificial respetando los derechos de autor y garantizando una remuneración justa para autores y editores». Durante su intervención, Fernández destacó que Europa se encuentra en un momento decisivo para definir el equilibrio entre innovación y protección de los derechos de autor. Asimismo, recordó que la expansión de la IA generativa ha abierto un debate sin precedentes sobre el uso de contenidos protegidos, la transparencia de los sistemas y la remuneración de los creadores y demás titulares de derechos, cuyas obras están siendo utilizadas como materia prima para el desarrollo de esta tecnología. «No habrá una IA europea competitiva sin acceso a contenidos de calidad, y no habrá contenidos de calidad sin autores y editores que puedan seguir creando y editando. La solución pasa por combinar innovación, transparencia y modelos eficaces de gestión de derechos», concluyó.