Viernes, 18 de octubre de  2019



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La irrupción “inevitable” del libro digital plantea incertidumbre entre los expertos
10/6/2010

Primera sesión de las Jornadas "Literatura y ámbito digital: derechos y creatividad", organizadas por la ACEC y la AELC, los días 9 y 10 de junio en el Col·legi de Periodistes de Catalunya.


La segunda mesa rodonda contó con Raquel Xalabarder, Magdalena Vinent, Guillem-Jordi Graells y Mario Sepúlveda (Foto:Carme Esteve)
 
El sector del libro ha cambiado con la irrupción de las nuevas tecnologías. Es un hecho inevitable que avalaron todos los ponentes de la primera sesión de las Jornadas sobre literatura y ámbito digital que las dos asociaciones de escritores, la ACEC y la AELC, organizaron en el Col·legi de Periodistes de Catalunya el pasado 9 de junio. Este cambio de paradigma en los modelos de creación, distribución y consumo de libros plantea una serie de interrogantes y, entre los que más preocupan, están los que hacen referencia al respeto a los derechos de autor y las fórmulas de retribución en un mundo digital que tiene como ejemplo la industria discográfica.

Enric Faura, director de las plataformas edi.catedibooks.com, y Xavier Badosa, experto en edición digital, fueron los encargados, en la primera mesa redonda, de exponer el actual panorama en lo relativo a nuevos formatos digitales y plantear la necesidad de cambiar los modelos existentes de negocio en el sector del libro. “El mundo del libro seguirá el camino que han seguido otros ámbitos de contenidos culturales”, anunció Faura. “Los autores o la industria han de afrontar la situación o darle la espalda”. Y puso como ejemplo de esta inmediatez en los cambios en el sector la presentación de la plataforma de libros digitales Libranda, promovida por las grandes editoriales españolas. Faura instó a la industria a cambiar para adaptarse a esta nueva situación, aunque también advirtió de los problemas que a partir de ahora se van a presentar: ¿”Qué va  a pasar con el autor? ¿Y con los derechos digitales y la legislación que regule todo ello? ¿Cuál será el soporte para consumir los contenidos?”. Y la pregunta clave: “¿Qué pasará con la piratería?”. A pesar de estos interrogantes, acabó diciendo “todos los problemas y dificultades se superarán” y aseguró que “el autor ha de estar tranquilo, porque sin el autor no hay contenidos”

Xavier Badosa hizo un repaso histórico y técnico del desarrollo de los e-books, desde sus orígenes hasta ahora, en que “el estándar del e-book simula al libro en papel, por lo que tiene una serie de limitaciones en relación a la tecnología avanzada de hoy en día”. Planteó varias de las posibilidades que ofrece la tecnología digital en el ámbito de los libros y constató que “esto está pasando y sólo es el inicio”. Por este motivo apostó también por un cambio en la industria y por buscar nuevas maneras de explotación y distribución de las obras. “Con el libro electrónico tenemos muchas posibilidades”, decía, “todo cambiará y a lo mejor no serán las editoriales las intermediarias entre el autor y el público”. Badosa puso como ejemplo plataformas como Amazon, “donde hay autores que tienen más ganancias vendiendo sus libros que cuando lo hacían de la manera tradicional”.

Los derechos digitales, un tema preocupante
La segunda mesa del día se centró en los derechos digitales, seguramente una de las cuestiones que más preocupa a los autores, sobre todo viendo lo que ha pasado en la industria de la música y del cine. La profesora Raquel Xalabarder, experta en propiedad intelectual y derechos de Internet, presentó una visión global de la problemática derivada de los derechos en el ámbito digital. Xalabarder apostó por los “derechos de simple remuneración” y recomendó “no optar por el modelo de prohibir, sino ir por el modelo de licenciar”. La profesora de la UOC denunció también que “tenemos una Ley de Propiedad Intelectual rígida y adaptada con mucha prisa por miedo”. Por eso insistió en la necesidad de hacer pedagogía sobre el valor de la LPI, “que no está hecha para prohibir, sino para beneficiar al autor para que pueda crear”. Xalabarder concluyó su intervención diciendo que la esperanza para resolver todo esto “está en los contratos, las licencias y las entidades de gestión”.

Mario Sepúlveda, abogado de la ACEC y la AELC, trató el tema de los contratos de edición, describiendo los puntos que han quedado abiertos en relación a los derechos digitales. Sepúlveda lamentó que “se acostumbra a perder de vista al autor en todos estos debates sobre nuevas tecnologías”. Por eso insistió en la necesidad de reformar la LPI “para que el autor no quede abandonado” y reclamó que “las asociaciones de escritores puedan negociar colectivamente y que los acuerdos que se deriven de estas negociaciones sean vinculantes”. El abogado adviertió sobre algunas de las cláusulas que se aplican actualmente en los contratos, que pueden ser perjudiciales para los autores, como “el acaparamiento del máximo número de derechos por parte de las editoriales, aunque muchos de ellos no los podrán explotar”. En esta cesión de derechos, explicaba, “se incluye el e-book, aunque es imposible coger un contrato de libro ahora y trasladarlo al libro digital, porque hay muchas cuestiones que no encajan”. Sepúlveda remarcó todos los puntos de incertidumbre alrededor de la explotación de los derechos digitales.

La voz de Magdalena Vinent, directora genreal de CEDRO, fue importante para contextualizar la sitaución de la entidad de gestión de derechos reprográficos, que “surgió para regular las nuevas formas de explotación de las obras”. Y es que hace más de 20 años que se explotan las obras a través de la tecnología, pero este nuevo modelo de negocio digital “aún no sabemos cuál será y tampoco cuál será el papel de CEDRO”. Vinent confesó que “todos los CEDRO del mundo estamos en un momento de confusión”. Al mismo tiempo, resaltó la importancia de educar a la sociedad , “sobre todo en España, porque lo que pasa en este país no lo he visto en el resto del mundo”. La directora de CEDRO recordó la situación que se produjo con la aprobación del decreto para regular las tarifas aplicadas a los aparatos para compensar al autor por la copia de su obra: “La situación es muy grave, el sector del libro es el que salió perdiendo en todo esto y las tarifas han derivado a una reducción del 40% en los ingresos de CEDRO”. Y para acabar, un reclamo unánime: “La necesidad de canviar la LPI para que se ajuste a la realidad”.






Artículos sobre las Jornadas en la prensa:

"La veritat és que tots tenim por" (Avui, 14 de junio de 2010)

"Llibre digital: cruïlla de dubtes" (El Punt, 13 de junio de 2010)

"Los escritors debaten sobre los derechos digitales" (La Vanguardia, 10 de junio de 2010)



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